10.5.09

EDUCACIÓN AMBIENTAL

Hoy en día se plantea la educación ambiental, y las campañas de 'concienciación' como las soluciones más eficientes para frenar los que se suponen grandes problemas globales: desertificación, contaminación, pérdida de biodiversidad,.. etc. Se ha 'descubierto' que frente a las formas coercitivas más tradicionales, el empleo de la persuasión parece tener mayores resultados. Se plantea la lucha 'conciencial' desde las instituciones públicas o privadas como inversiones a largo plazo, inversiones en supuestos 'bienestares' futuros (bienestar social, bienestar cultural, bienestar medioambiental,..), que parecen dar resultados a medio plazo, y se esperan mayores resultados a largo plazo.

Sin embargo, tengo la impresión de que sigue siendo una vía precaria. Se sigue depositando la confianza en el cambio para después. Seguimos sin confiar en que todo el mundo está ya completo, sólo hay que dejar a la gente crecer.



¿Cómo se va transmitir el amor por la naturaleza, a base de conceptos matemáticos?¿Cómo siquiera a base de poemas, o de que te expliquen lo bonito o importante que es esto o lo otro? Todas estas pueden ser vías, a mi entender, de transición hacia una comprensión de lo que a uno le rodea. Y de la comprensión sí puede surgir el amor. Pero quedarse nadando entre los millones de conceptos, entre los millones de ideas, y de opiniones, y de puntos de vista,.. es como ver un partido de cualquier deporte por televisión, frente a jugarlo. Si alguien cree no tener las aptitudes necesarias, o el tiempo necesario, y prefiere ver un partido a jugarlo, posiblemente se esté perdiendo el sentido, el crecimiento personal implícito en el deporte, y solamente esté disfrutando de un mero espectáculo cíclico de pasiones y desengaños.

¿PARA QUÉ?

Estuve la semana pasada por Fuentealbilla, el pueblo donde nacieron mis padres, y cuál fue mi sorpresa al ver lo que habían hecho con el arbolado de la rambla. Creo recordar que lo primero que vi 'podado' - si es que a convertir los árboles en percheros urbanos, se le puede llamar podar- fue un álamo, por la fuente de 'la Maja', pero cuando continué hacia la verbena y vi el hermoso olmo autóctono, y superviviente a la catástrofe de la grafiosis que ha tumbado casi el 100% de la población de esta especie en España, no pude mas que hacerme cargo de la ineptitud en materia de convivencia con el medio, que todavía nos embarga, sobretodo cuando tomamos decisiones que afectan a la comunidad.

Cuando comenté con una amiga el hecho, y después de compartir con ella opiniones acerca de la inconveniencia del tratamiento que se aplicó a todo árbol adulto de buen porte por toda la rambla, llegó a mis oídos el posible móvil de esta suerte de atentado: la salud de los alérgicos al polen.

Bien, yo soy alérgico al polen, al polvo, a la humedad, al pelo de animal y asmático. Pero tengo dos opciones, pago unos cuantos millones de euros a un grupo investigador de la Nasa, para que me construya una cápsula móvil y flotante que me aisle de todos esos peligros mucosos, o aprendo a convivir con mi enfermedad y con el medio que me rodea. En mi trabajo hay polvo y hay polen, en mi casa también, cuando voy al campo de excursión también hay de todo esto, e incluso tengo una gata (a la cual no he esquilado).

Luego se me ocurrió la otra opción de peso, que podía andar detrás de este asunto: la pasta. El 'técnico' que para realizar su marketing particular asesora a los 'cabezas públicas' y les convence de que la opción más costosa (y que casualmente ofrece su empresa), es la realmente adecuada para el caso.



Por último otra razón, que por vanal y trasnochada no deja de tener un peso considerable en muchas de las decisiones grupales de cualquier índole: la inercia conceptual. Me imagino al respetable y experto podador de árboles frutales (no ornamentales) de toda la vida, asesorando mediante su dilatada experiencia, a las cuadrillas de poda sobre cómo obtener el mayor rendimiento de frutos de falso plátano (llamados coloquialmente madroños), semillas de acacia, de olmo y de chopo. Así es como se ha hecho siempre, y como los árboles están mas sanos - dirá, seguro de hacer bien su trabajo. Pero lo que no dirá, porque seguramente ni siquiera se haya parado a pensar nunca en ello, es que los árboles frutales tienen una vida útil productiva, tras la cual se les suele transformar en leña.

Llegados a este punto, e intentando poner soluciones a este desconcierto, barajé estas y otras posibilidades y elaboré un plan sencillo, un pequeño listado donde explicar por qué no repetir este tipo de actuaciones:

- Un árbol que no se poda se desarrolla de forma natural, con una estructura firme, ordenada y resistente. El resultado es un menor peligro de caída de ramas, o del propio ejemplar en condiciones climáticas adversas.

- No deben podarse ramas de un diámetro superior a 5 cm, en un árbol maduro, y en ningún caso se debe realizar una extracción de más del 40-50% de su estructura aérea (ramaje u hojas), para evitar el peligro de pudriciones y decaimiento general por exceso de desgaste energético, al tratar de reemplazar la estructura perdida.

- Un árbol que es tratado con naturalidad, provee al ser humano de múltiples beneficios: oxigenación, control de la polución ambiental, sombra, armonía estética,.. Pero un árbol maltratado se convierte en un elemento discordante e impredecible, que puede acarrear problemas de diversa índole a los que conviven con él.

Recuerdo que hace unos meses me regocijaba al ver las esbeltas formas de los chopos en la rambla, cómo bailaba la infinidad de hojas con el viento, y como parecían transformar una calle en una habitación acojedora, cálidamente sombría. Esto quizás se repita dentro de unos años, pero no era necesario esperar tanto tiempo.

21.9.08

PARAISO DE CANCION

Ahangar era un poderoso forjador de espadas que vivía
en uno de los valles del este de Afganistan. En tiempos de
paz hacía arados de hierro, herraba, y sobre todo cantaba.
Las canciones de Ahangar, quien es conocido por nombres
diferentes en varias partes del Asia Central, eran ávidamente
escuchadas por la gente de los valles. Venían de los
bosques de los nogales gigantes, de las montañas nevadas del
Hindu-Kush, de Qataghan de Badakshan, de Khanabad y
Kunar, de Herat y Paghman, para oír sus canciones.
Sobre todo, la gente venía a oír la canción de todas las
canciones, que era la canción de Ahangar, del Valle del Paraíso.
Esta canción tenía la cualidad de fascinar, una tonada
extraña, y sobre todo tenía una historia que era extraña, tan
extraña, que la gente sentía que conocía el remoto Valle del
Paraíso, del cual cantaba el forjador.
A menudo le pedían que la cantara cuando no estaba
con el ánimo de cantarla y se rehusaba. A veces la gente le
preguntaba si el Valle en verdad era real, y Ahangar solo
podía decir:
El Valle de la Canción es tan real como la realidad puede
ser.
¿Pero cómo lo sabes? preguntaba la gente, ¿Alguna vez
has estado allí?
No en una forma ordinaria, decía Ahangar.
Pero Ahangar, como para casi todo el que le escuchaba,
el Valle de la Canción era, sin embargo, real, tan real como la
realidad puede ser.
Aisha, una doncella local a quien el quería, dudaba de la
existencia de este lugar. Y también Hasan un jactancioso y
temido esgrimista que juraba casarse con Aisha, y quien no
perdía oportunidad de reírse del forjador.
Un día, estando los del pueblo sentados silenciosamente
alrededor de Ahangar quien les había estado contando su
historia, Hasan habló:
Si tú crees que este valle es tan real, y que está, como dice,
en aquellas montañas lejanas de Sangan, adonde se levanta
la neblina azul, por qué no tratas de encontrarla?
Sé que no estaría bien, dijo Ahangar.
Tú sabes lo que te conviene saber, y no sabes lo que no
quieres saber gritó Hasan. Ahora, mi amigo, propongo una
prueba. Tu quieres a Aisha, pero ella no confía en ti.
Ella no tiene fe en este absurdo Valle tuyo Nunca te
podrás casar con ella porque cuando no existe confianza
entre el hombre y la mujer, no pueden ser felices y resultan
toda clase de males.
¿Entonces esperas que yo vaya al Valle? preguntó
Ahangar.
Sí, dijeron Hasan y todos los presentes.
¿Si voy y regreso a salvo, consentirá Aisha en casarse
conmigo? preguntó Ahangar.
Sí, murmuró Aisha.
Así fue que Ahangar, tomó algunas moras secas y un
poco de pan seco, y salió hasta las distantes montañas.
Escaló y escaló, hasta que llegó a un muro que rodeaba
toda la sierra, Cuando haba escalado sus escarpados lados,
había otro muro, aún más difícil que el primero. Después de
éste había un tercero, después un cuarto, y final mente un
quinto muro.


Descendiendo al otro lado, Ahangar se encontró en un
valle, sorprendentemente similar al suyo.
La gente salió a saludarlo, y al verlos, Ahangar se dio
cuenta de que algo muy extraño estaba sucediendo.
Meses después, Ahangar el forjador de espadas, caminando
como un anciano y cojeando, llegó a su pueblo nativo,
y se dirigió a su humilde choza. Al correr .a voz por la
comarca, la gente se juntó frente a. su hogar para, oír sobre
las aventuras que había tenido.
Hasan el esgrimista habló por todo y llamó a Ahangar a
la ventana.
Hubo un silencio cuando vieron lo mucho que había
envejecido.
¿Bien, maestro Ahangar, llegaste al Valle del Paraíso?
Si llegué.
¿Y cómo es?
Ahangar, buscando sus palabras, miró a la gente que
estaba allí congregada con un cansancio y un sentimiento de
desaliento que nunca antes había sentido, Dijo:
Escalé y escalé y escalé. Cuando parecía que no podía
haber señas de vida humana en un lugar tan desolado, y después
de muchas pruebas y desilusiones, llegué a un valle.
Este valle era exactamente igual al que vivimos. Y entonces
ví a la gente Esa gente no solo es como nosotros: sino que
son las mismas gentes Por cada Hasan cada Aisha, cada
Ahangar, para cada uno de los que tenemos aquí, hay otro,
exactamente igual en ese valle.
Estas son semejanzas y reflejos para nosotros, cuando
vemos tales cosas. Pero somos nosotros los que nos reflejamos
y parecemos a aquellos-nosotros que estamos aquí, nosotros
somos sus mellizos...
Todos pensaron que Ahangar había enloquecido por las
penurias, y Aisha se casó con Hasan el esgrimista.
Ahangar pronto envejeció y murió. Y todos los que había
escuchado la historia de labios de Ahangar, primero se
descorazonaron y luego se hicieron viejos y murieron, pues
sentían que algo iba a pasar sobre lo cual no tenían ningún
control, y que no tenían esperanzas, y así perdieron interés
en la vida misma.
Es solo una vez cada mil años que este secreto es visto
por el hombre. Cuando lo ve cambia. Cuando cuenta los
hechos tal cual son se marchita y muere.
La gente cree que tal evento es una catástrofe, y que por
tanto no deben saber sobre ello, pues no pueden comprender
(tal es la naturaleza de sus vidas ordinarias) que tienen
más de un yo, más de una esperanza, más de una oportunidad
allá arriba, en el Paraíso de la Canción de Ahangar el
poderoso forjador de espadas.

12.6.08

AL PODER LE OCURRE COMO AL NOGAL, NO DEJA CRECER NADA BAJO SU SOMBRA' (Antonio Gala)

8.6.08

AMOR

El amor abre las puertas al presente. Amando uno se puede sentir que forma parte de todo. Uno se siente bien. Pero el temor a perder la capacidad de amar se enfoca en muchas ocasiones sobre la persona amada. De esta manera cuando dos personas se alejan, ya no se aman, sufren porque ya no creen que puedan volver a amar.

Amar conlleva sufrir, pero el sufrimiento no parte del amor, sino de nuestro ego. En muchas ocasiones tras una relación llena de amor, pero también de sufrimiento, el sentimiento que queda es de agotamiento. Nuestro ego ha sufrido tanto..., que la posibilidad de poder volver a sentir un dolor similar hace que nos cerremos en banda.

Nuestro ego, y su creador (nuestra mente), recuerdan y proyectan, por lo tanto pueden prevenirte ante la posibilidad de un nuevo sufrimiento. De ahí que mucha gente sea incapaz de volver a amar tras una ruptura. Su mente les tiene bien prevenidos. Pero el amor, que parte del todo, del ser, no tiene tiempo. No tiene pasado ni futuro, sólo presente. Es por eso que cuando una persona es capaz de derribar el muro bajo el cual nos hallamos parapetados, somos capaces de volver a amar. Los días vuelven a teñirse en una amplia gama de colores, y todo parece más fácil. Cualquier meta alcanzable.

Por tanto, no es tan importante a quién amar, sino cómo amar. Y cuánto amar. No se puede medir, en gramos, litros, ni monedas, pero siempre hay un momento en el cual se puede elegir: amar, o temer (u odiar).

26.5.08

DICTADORES

'... Hitler estaba medio loco, pero Alemania, una de las naciones más inteligentes del mundo, creadora de una gran tradición de filósofos, pensadores, teólogos de primera categoría... Incluso en el siglo XX Alemania ha dado al mundo personas como Martin Heidegger... Yo he estudiado a todos los filósofos, pero Heidegger posee tal ingenio, tal originalidad en sus enfoques de las cosas, completamente nuevos... Y sin embargo era seguidor de Hitler, lo apoyó. Me planteé cuál podría ser la razón y por qué toda una nación apoyó a aquel loco.



La razón está en que nadie quiere responsabilidades, pero en el momento que pierdes tu responsabilidad - piensas que es una carga y otro la acepta - también pierdes tu individualidad, también pierdes tu libertad.




La responsabilidad no es distinta de la libertad, de la individualidad. En cuanto descargas tu responsabilidad sobre otro, se disuelve tu identidad. Por supuesto nadie te echará la culpa si algo se tuerce, pero habrás perdido tu alma.



Se condena a los dictadores, pero nadie se para a pensar en la psicología, en cómo se crean los dictadores, en quiénes los crean. Somos nosotros quienes los creamos, y lo hacemos con la esperanza de que ellos asuman la responsabilidad. Pero no nos damos cuenta de que junto con nuestra responsabilidad se nos va la libertad, y también la individualidad, la democracia, la libertad de pensamiento y de expresión, todo.



Perdemos el alma en cuanto dejamos nuestra responsabilidad en manos de otro. Y a algunas personas les gusta dominar, dar órdenes: son dementes.



De modo que es una situación extraña. A la gente le gusta que la libren de responsabilidades, y por otra parte hay personas dispuestas a cargar con todas las responsabilidades, porque así también se llevan toda tu libertad. Se llevan tus derechos, tu individualidad: son personas motivadas únicamente por el deseo de poder. Su demencia es distinta, pero a mí me parece que se ajusta a ciertas necesidades. Pienso que existe cierta sincronía entre quienes quieren librarse de las responsabilidades sin darse cuenta de que al mismo tiempo van a deshacerse de su alma, y los otros locos, que solo rinden culto a una cosa: el poder...'



Osho (El libro del ego)

8.5.08

Siéntate. Escucha. Escucha el silencio, verás como aparecen sonidos que parecían ocultos. No los juzgues, no los atrapes en tu mente, déjalos ir o trágatelos, pero no les des forma. No te agarres al pensamiento asociado al sonido, céntrate en el siguiente ruido.
No crees proyecciones. Entonces sientes la relajación, porque la tensión se genera en la mente que proyecta y que recuerda. Ahora no hay tensión. Es el presente.
Las creencias no te dan la tranquilidad. Las experiencias sí.